Tradiciones Venezolanas

Mucha gente aprovecha el asueto de diciembre-enero para viajar. Como un regalo especial de Navidad, también hay una gran cantidad de ricas manifestaciones folklóricas y religiosas en esta época. Planificar sus visitas para coincidir con estas fechas especiales le brinda un valor agregado con el disfrute de los llamativos actos y una mejor apreciación de las bellas costumbres tradicionales en Venezuela.

Diciembre
El Occidente del país tiene la mayor concentración de eventos especiales en diciembre, en especial entre el 28 y 29 para honrar a San Benito y conmemorar a los Santos Inocentes. Sanare, en Lara, tiene fama por sus Zaragozas que toman las calles del pueblo el 28.

El origen del nombre y de la ceremonia es de la matanza de los inocentes a que hace referencia la Biblia y la muerte colectiva de los niños del pueblo español de Zaragoza por orden del Rey Herodes para intentar matar el Niño Jesús.

Como casi todas las tradicionales manifestaciones venezolanas, todos los disfrazados son varones, pagando promesas y con un estricto control por parte de los organizadores sobre los participantes (cada uno es identificado con un número).

Arrancan los actos con el “Rompimiento” a las 6:00 a.m. en la casa de la señora María Valeria de González quien sirve café a todos los Zaragozas (pero su responsabilidad heredada va mucho más allá, pues como la Segunda Capitana se asegura que los disfraces sean aptos) antes del inicio del recorrido hasta la iglesia San Isidro para la misa a las 7:00 a.m., seguido por su marcha hasta la iglesia Santa Ana en la Plaza Bolívar para otra misa. Después de ellas se hace un recorrido por las principales calles del pueblo durante el resto del día, bailando y cantando. Un aspecto importante y parte de la promesa de los Zaragozas es que bailan con los niñitos para protegerles.

Lamentablemente, al asistir al evento el año pasado, hubo muchísimo consumo de alcohol por parte de los promeseros (a pesar de estar supuestamente prohibido) y algunos aprovecharon su anonimato con las máscaras para cruzar la línea “pidiendo limosna” al público.

En el páramo de Mérida, en Timotes y Mucuchíes se rinde homenaje a San Benito el 29 ¡así le da la oportunidad de observar manifestaciones para los Santos Inocentes en otros lugares el 28! Además, con la cercanía entre estos dos pueblos, y el hecho de que no están programados a la misma hora, puede observar los ritos muy distintos en ambos.

En Timotes, comparsas de “indios” (con pintura de “guerra” en sus caras, trenzas, plumas… y un grupo con imágenes de caciques pintadas en sus torsos), “negros” (vestidos como aborígenes), y “giros” o “vasallos” (con vestimenta blanca adornada con una “falda” de cintas multicolores llevan una “corona” adornada con guirnaldas) empiezan a congregarse frente a la impresionante iglesia principal (con su altísima torre) que da a la Plaza Bolívar antes de la misa a las 10:00 a.m. Cuando asistí por primera vez a la celebración hace muchos años, todos los promeseros eran varones. Pero ya se incluyen comparsas femeninas.

Asimismo, algo nuevo observado la última vez que estuve allá fue la agrupación de imágenes del santo negro traído por cada comparsa y puesto en una larga hilera frente a la plaza.

Todos los promeseros bailando llevan una maraca en la mano derecha y tienen una coreografía con los mismos pasos, avanzando hacia la capilla dedicada a San Benito más arriba en la misma calle. Entre varias partes del baile, distintos grupos también tejen el sebucán.

Si quiere observar ambas, esté pendiente a la hora para andar hasta Mucuchíes donde ellos comienzan alrededor de las 12:00 m.

Ahí, los participantes (solo varones) pintan sus caras de negro; llevan ropa de colores fuertes de satén; sombreros adornados con lazos, flores de papel, guirnaldas; y bailan con una maraca en la mano derecha. Después de la danza frente a la iglesia, ¡todos (hasta los niños) sacan fusiles rústicos y pólvora y empiezan a disparar hacia el cielo!

Enero
Si no puede atender más de una celebración, recomiendo la de San Miguel de Boconó (a una hora al oeste de Boconó, en Trujillo) el 6 de enero para la Romería de los Pastores y Fiesta de Los Reyes Magos.

¡Jamás va a encontrar otro festival tan colorido y con tantas y tan distintas manifestaciones folclórico-religiosas! Aparte de los Pastores y Reyes, también participan locainas (los capitanes de la ceremonia con su aspecto militar y disparando al aire), sanbeniteros, mamarrachos, diablos, el oso (cubierto con barba española), devotos de San Benito y del Niño Jesús, hay una procesión con el cura en una silla especial montada en una parihuela, se teje el palo del sebucán.

Aunque los principales eventos no comienzan hasta alrededor de las 9:00 a.m., lo más recomendable es llegar temprano, estacionar su carro entre el centro del pueblo y la carretera en sentido para salir (o de lo contrario va a encontrar la vía de salida totalmente bloqueada por la multitud y los carros de gente que estaciona donde le da la gana), y busque el mejor lugar para observar y fotografiar los bailes de los Pastores y otros actos que tienen lugar frente a la iglesia.

Los primeros que llegan son los mamarrachos. Todos son varones y llevan máscaras, muchos con ropa puesta al revés, algunos vestidos de mujer. Junto con ellos llegan los diablos vestidos de rojo, con máscaras demoníacas, cuernos y “uñas” muy largas.

Luego, las cofradías de pastores (no solo de San Miguel sino también de otras comunidades) bajan por las angostas calles bordeadas con casitas centenarias. Su traje es del estilo de arlequines, con satén de varios tonos vivos; llevan máscaras y; en la cabeza, una gorra en forma de un embudo con lo que parecen como tres o cuatro cuernos delgados y largos decorados con cintas y guirnaldas brillantes que se extienden del pico. Llevan un palo corto que usan en su baile que es parecido a una batalla, con los pastores en filas paralelas pegándole a los palos de su “opositor”. Están acompañados por músicos que tocan tambores, cuatros y violines. Ninguna de las personas disfrazadas habla o canta; y los mamarrachos solo emiten gruñidos para que nadie detecte quienes son.
Todos acuden a la iglesia para la misa (los mamarrachos sin desistir de sus gritos y gruñidos durante el solemne rito).
Al terminar ella, se abre un gran círculo entre el gentío frente a la iglesia para que los pastores bailen, seguido por “batallas” individuales entre un diablo (el mal) y un pastor (el bueno) a la vez.
En la plaza, otros pastores tejen el sebucán. Los locainas con músicos, banderas y su imagen del Niño Jesús pasan de casa en casa pidiendo limosnas. Los sanbeniteros se reúnen en una casa frente a la plaza donde hay un altar montado en honor a su santo y al ritmo de tambores tipo chimbangles hacen su baile o juego de la botella…
Por último, los Reyes Magos bajan desde el Páramo de Cabimbú en sus caballos. Se visten en trajes de satén, cada uno de distinto color, tienen la cara pintada y llevan una corona. Después de un recorrido alrededor de la plaza, rinden homenaje a la imagen del Niño Jesús en un altar puesto a la entrada de la iglesia.

El 14 de enero se honra La Divina Pastora en Barquisimeto con una procesión extraordinaria que atrae fieles de todas partes del país. El año pasado, se estimó la participación masiva ¡de unos 3 millones de personas!

Según la tradición, en el siglo XIX Barquisimeto sufrió de una terrible peste. El cura allá rezó a la Divina Pastora (cuya imagen había sido llevado desde la iglesia de Santa Rosa hasta la Catedral de la capital), rogando a ella tomar su vida para terminar la peste. Con su muerte, desapareció.

Cuando llegó el momento para devolver la estatua a Santa Rosa, se puso tan pesado que nadie pudo moverla. Sin embargo, al nombrar la Virgen la patrona de Barquisimeto, llegó a ser posible levantar la imagen y devolverla a su origen.

Desde entonces, en la fecha de su fiesta se lleva la estatua en una gran procesión desde la iglesia de Santa Rosa hasta la Catedral, seguida por una visita a cada iglesia en la ciudad antes de devolverla a Santa Rosa.

Desde tempranas horas de la mañana, los fieles acuden a la iglesia de Santa Rosa para una misa especial. Después de ésta, se saca la Virgen para su recorrido.
Con el poco espacio dentro y alrededor de este templo, la mayoría de la gente espera muy cerca o en la ruta hasta la Catedral para unirse a la multitud, acompañando la imagen o también en puntos estratégicos para poder observar la procesión.

Este año participé por primera vez y quedé tan conmovida por la energía que se siente, la paz completa, la alegría. He asistido a manifestaciones tradicionales en todas partes del país por 30 años y ésta fue la primera vez donde no solo estaba terminantemente prohibido la venta de licor, sino que ¡no observé absolutamente a nadie tomar en las ocho horas de mi participación/observación!

Lo que sí observé en todo el trayecto fueron las tarimas con presentaciones de música folclórica, de la Orquestra Sinfónica; las pancartas de agradecimiento a la Virgen; grupos femeninos vestidos como pastoras; promeseros en ropa morada cargando cruces; gente llevando una estatua del doctor José Gregorio Hernández; personas de todos colores, edades, capacidades físicas, clases sociales… unidas por una sola razón: la muestra de su fe.

Asimismo, innumerables individuos y compañías en toda la ruta estaban regalando mandarinas, botellitas de agua, y ¡hasta la compañía de lácteos La Pastoreña regalando litros de leche!

¡Hay que asistir a esta inolvidable celebración por lo menos una vez en su vida y quedará convencido de que hay que repetir la experiencia.

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